jueves, 24 de abril de 2008

A destiempo

Cuando miró el reloj por última vez en el día, la niña _______ no sabía que estaba por terminar lo que siempre había empezado. Se quejó amargamente con el taxista que le llevaba a su escuela de que llegar tarde para encontrar al amor; alegó con el policía de la entrada que si las arañas lo hubieran consentido ella no estaría ni repitiendo un año que debió haber terminado hacía un año; finalmente le gritó a todos los cielos y al viento y a las estrellas que estaban la veían tras el velo del sol que ella no merecía eso, que no era justo que siempre estuviera un momento atrás de lo que ella deseaba (y lo que más deseaba era regresar por sus pasos hasta su casa). 

"Caramba, niña _________. No te desanimes, que pronto llegará el momento justo", le dijo una de ellas sin que obviamente la escuchara, no porque la niña __________ no entendiera el lenguaje de las estrellas, sino porque cada palabra tardaba un tiempo inmensurable para llegar a los sentidos de cualquier terrestre, o de la niña________. 

Por eso ella se sentía a destiempo, sola y enclaustrada en un mundo, alejada de sus hermanas estrellas y torturada por verlas todo el tiempo (ese tiempo mensurable que se vende al mejor postor) sin poder tocarlas como siempre y sin poder conversar con ellas (porque era lo que más le gustaba, además de comer pastelillos y otras delicias proveniente de las estrellas, que como todos sabemos, dejaron sus restos en la tierra y por eso todos tenemos un pedacito de estrella haciéndonos compañía o reventándonos el apéndice). 

Llegó por fin a su salón y cuando abrió la puerta lo encontró vacío. "A destiempo una vez más", y entonces el flujo de la sangre le subió a torbellinos por la mente y se enfureció y se encolerizó y se deprimió y todo su cuerpo se encontraba en una fibrilación espontánea y todos querían correr hacia la emoción que más les acomodaba y el corazón quería ir a la tristeza y sus puños a la ira y el cerebro a la indiferencia y nadie se ponía de acuerdo hasta que, como era de esperarse, el cuerpo de la niña _________ se rompió como un trapo en miles de jirones, pues cada célula de su cuerpo sentía algo diferente y protestaba porque nunca se hacía lo que esa célula específica quería. 

Entonces la energía acumulada en el cuerpo de la niña _________ se disipó por todos los rincones de la tierra a una velocidad voraz. Dicen que el viento de deseos que lanzó, provocó que un niño descubriera la fórmula para aprender a volar; un ama de casa de pronto supo la receta para entender a su marido; a un grupo de campesinos se le ocurrió la impensable idea de no pelear contra los del poblado vecino y mejor dedicar sus fuerza en rentar sus tierras a una compañía agrícola; un microbusero tuvo la revelación de que los pasajeros no eran monedas de dos pesos y que no valía la pena pasarse los rojos ni mentarle la madre a la competencia; un par de políticos se sintieron desgraciados pues se dieron cuenta de que no servían para nada a la sociedad y decidieron tomar un par de cuerdas y anudarlas a sus parásitas cabezas. 

Lastimosamente esa ola mágica duró sólo unos segundos, pues al siguiente, todos olvidaron sus revelaciones espontáneas y siguieron con sus ganas de salir de la habitación por la ventana cerrada. Toda la energía regresó al mismo punto del que había brotado. La niña se rehizo, y salvo un par de cabellos que seguían de revoltosos, el resto de su cuerpo, ya más calmado, volvía a unirse para formar a la bella niña __________. Pero su ánimo seguía crispado. 

Bajó las escaleras volteando a todos lados y reconociendo en cada cara a un extraño. No cabía duda, ella estaba nuevamente en el lugar equivocado. Entonces, al dar la vuelta se dio cuenta de que había un muchacho paralizado, congelado en el tiempo, esperando. Lo miró y él supo que era momento de seguir su camino. Se descongeló y la tomó de la mano. "Qué bueno que llegas, justo a tiempo, estaba por continuar pero mejor te esperé... sabía que vendrías". Su corazón, inexplicablemente se alegró. Los centavos caían poco a poco dentro de la canasta. Sintió que el kairós la inundaba con sus aguas termales. "Vente, tenemos que ir por los demás que nos están esperando". 

Y doblaron la esquina para bajar las escaleras y encontrarse con sus amigos que los esperaban congelados y con la risa del que sabe lo que viene y no sabe lo que es esperar. Sus hermanas estrellas estaban aliviadas, pues finalmente el lenguaje de los hechos hacía eco de sus voces que todavía tardarían una eternidad para llegar a los oídos de la niña__________.

1 comentario:

Caro.Cazares dijo...

En la rayita dice Carolina!! :D aahhh y sí soy todo eso: intensa con caracter crispado, medio sorda, distraída, olvidadiza y polvito de estrella... Te amo JorgePablo... GRACIAS!!
Prometo bajarle a la intensidad y sacarme un 10 para ke dia a dia te sientas más orgulloso de mi ;)
Te amo
Carolina aka Cosquita