Y la verdad me quedé un poco molesto y picado contra todos aquellos que se animan a plasmar una opinión y se escudan bajo el ñoñísimo mote de "ANÓNIMO". ¿Qué les pasa? ¿Cón qué valor moral llegan a opinar en un blog de otra persona, alguna estupidez ofensiva? Porque como no dicen nada constructivo, entonces se ponen el mote de Anónimo, si no, se pondrían cualquier otra cosa, pero como no tiene sustento lo que afirman y como temen que su imbecilidad quede al descubierto, pues mejor le quitamos el nombre y le ponemos el anónimo.
Desde que empecé con esto de los blogs, que no lleva ni un año, me han atacado, por decirlo de alguna forma, en un par de ocasiones. Las dos diciendo estupideces: "no sabes escribir", carajo, pues si no te gusta cómo escribo tienes de dos o no me lees o me enseñas a escribir, no andas alardeando que te sabes de memoria las reglas de ortografía que enseñan en la primaria; u otro tarado que escribe "tus opiniones son muy de niño bobo y descerebrado, seguro te la pasas viendo televisa", ¿eso qué? Eso ni se responde, solito se calla. Y el último fue "sé más respetuoso, ten humildad", ¡¡¡¡carajo, pues de qué jijos me hablan!!!!
En verdad es muy molesto este tipo de ataques, pero ni modo, dicen que como estamos en un lugar libre pues de todo te toca, y lo malo es que, salvo muy apreciables y queridas excepciones (hablo de mi amada Carolina, el buen paquitE!, la atolondrada Gaby o Mel), a mí casi nadie me postea comentarios positivos... ah, pero eso sí, llueven los comentarios de los mentados anónimos, que sólo logran cabrearme por una sencilla razón: no argumentan. Eso puede reventarme el bazo. Hasta ahorita, de todas las líneas de ataque que manejan los susodichos portadores del anonimato, sólo una tiene tintes que buscan plasmar una verdadera opinión fundamentada y sin ganas de fregar al prójimo, y hablo de quien haya posteado en el blog de Alma (almale.blogspot.com).
El Anónimo nos dice que no le parece correcto que haya una segregación contra los niños popis en los otrora reinos de los seres que no quieren ser fresas: los conciertos. Dice que: "La verdad no entiendo porque el estar en contra de que vaya x o y tipo de personas a un concierto y que vayan a hacer x o y tipo de cosas, no se supone que deberíamos a ir a disfrutarlo nosotros y eso sería suficiente? al menos yo pienso eso, no me importa quien esté a mi lado y disfruto del concierto.. Animo, esa onda de resentimiento social como que ni al caso, o quien dice que hay gente fresa que no ama la música, amar la música es exclusivo de la gente no fresa? mmh.. NARROW VISION. Ojo, yo no soy nada fresa pero no me gusta este tipo de segregaciones sociales". Me parece un comentario, por lo menos argumentado.
Pero el resto, el resto son gente que no tiene nada que hacer y se la pasa viendo a ver a quién chinga. No pueden ser como los famosos señores que entran a las salas de chat sólo para meter desorden y deshacer alguna comunidad cibernética (olvidé el nombre), porque, por lo menos en el caso de mi blog, no tengo a tantas personas que se reúnan entorno a lo que escribo. Ahora que, si hay que encontrar una razón para que ellos usen el mote de Anónimo, propongo dos: 1) el nombre está chido y puede aplicarse para muchos conceptos surrealistas o heterogéneos; 2) tienen demasiados traumas infantiles (ya saben, cosas terribles como que no los hayan dejado satisfacerse en su edad oral o en su edad rectal o en cualquier edad que se quiera ver) y por eso no podrían soportar que otro les contestara y les cerrara la boca a sus poco constructivas aportaciones. Por eso yo digo, anónimos, rebatanme lo que quieran, pero eso sí, lo que digan me lo sostienen y me lo prueban, nada más no se vayan a cansar...
miércoles, 7 de noviembre de 2007
Pilon
Bueno, como hoy tengo ganas de escribir, he decidido inaugurar en este mellado blog un recurso al que llamaré, sólo porque no se me ocurrió otro mejor, pilón. Es decir, había dicho con anterioridad que publicaría los domingos, martes, jueves y sábados... pero como me da la gana escribir hoy pues ya está. En primer lugar quiero complacer a un buen amigo de este blog, el paquitE!, quien está un poco inconforme porque el relato de cine no terminó por decir todas las cosas que ocurrieron después de ver la película de Tenacious D. Ojo, esto no tiene ninguna conotación ni homosexual ni homofóbica. Despúes hablaré un poco sobre un par de frases que me hacen explotar (ver: http://nefalibata.blogspot.com/2007/11/incendio.html) (por cierto, si alguien sabe cómo puedo hacer hipervínculos en una mac, porfavor páseme el dato) y por último hablaré de otras cosas que me parecen estúpidas. Pero comencemos por el principio.
¿Y DESPUÉS DE TENACIOUS D?
Dr. Brown y yo terminamos de reír media hora después de que la película había concluido. La verdad quizás exagere, pero en fin, así somos los mexicanos (y los latinoamericanos, los españoles, y los italianos y muchos otros grupos), exagerados. "¿y ahora qué señor?", me preguntó. "Pues un bicho, ¿no o qué?", respondí y así bajamos las escaleras, mientras Dr. Brown recibía una llamada. Colgó. "Era PAco", "¿Por qué no le dijiste que viniera a jugar?", "dice que tiene examen de Francés". Y así fue, el buen paquitE! estaba estudie y estudie francés con su buena AMIGA, Cecilia Gomibaya, pero para el caso, le fue igual, de todas formas le dieron en toditita la torre. Total que fuimos caminando hacia las tierras de la diosa del billar, y volvió a sonar el teléfono de Dr. Brown. "Pinche Paco, dice que si ver una película con un amigo no me parece un poco gay". Pinche Paco, mejor se debería poner a estudiar.
La ronda del billar transcurrió con toda normalidad: Dr. Brown me estaba ganando 5 a 0. Bebimos una cerveza. Fumamos unos dos o tres cigarros (hay que economizar) y volvimos por otra ronda de juegos. Finalmente conseguí ganarle uno. Pero en fin, casi siempre parece que lo voy a derrotar, pero siempre pasa algo, es como las películas gringas, siempre pasa algo. De hecho, hay veces que siento que mi vida es un programa de televisión (ajá sí, al más puro estilo de The Truman Show). Dudo que alguien más sea tan paranóico como yo, pero si alguien más lo fuera, le diría que formáramos un sindicato para que nos paguen todo lo que nos deben después de 24 (¿24? ¡Madre mía!) de carrera artística. Total, Dr. Brown terminó por barrer los últimos pedazos de mi dignidad billarina y salimos del local (el cual prohibe ingerir bebidas alcohólicas, por cierto, y es que una vez Dr. Brown se sorprendió que, mientras él bebía una cerveza Victoria, yo pidiera un Boing de Guayaba, pero en ese momento no sabía que el letrero estaba ahí como mero requisito burocrático).
"¿Y ahora qué hacemos señor?", "Pues unas chelitas ¿no o qué?", y ahí estuvimos pensando qué lugar estaba cerca, fuera barato y sobre todo, fuera barato. Y pues no pudimos más que pensar en Mel's Bar, que está en Altos 9, sobre Extremadura. Caminamos un rato, espantamos el frío con una buena charla, nos reímos de un par de estupideces (hay veces que pienso que Jorge de Burgos tenía razón: la risa es provocada por la estupidez ¿o conocen alguna risa que no sea provocada por algo estúpido?) y finalmente, después de hacer la previa cita (porque este bar es muy exclusivo, conste) nos fuimos por las chelitas y ¡vámonos! Esperamos a Paco un buen rato. Hasta que llegó con su buen amigo ¿Daniel? ¿Jonas? ¿Arturo? ¿Iván? ¿El Greñas? Y comenzó la discusión y el abrumador río de bromas muy al estilo Paco y Compañía. Terminamos hablando sobre los ovnis que vio su amigo cuando estaba pacheco. Yo ya estaba muy cansado, por lo que terminé yéndome, aunque, según me informa Mel, todos se fueron un poquito después. Caramba, cómo se ve que ya somos de la clase trabajadora.
SOBRE UN PAR DE EXPRESIONES QUE ME CAEN GORDAS
Seré breve, las dos expresiones que me carcomen las orejas cada vez que las escucho son "y es que..." o "sí". Lo explico, la primera es utilizada por los periodistas. A cada rato andan diciendo "la señora terminó por violentar a su esposo, y es que fueron tantos años de maltrato...", "y es que son miles los daminificados", "y es que esto", "y es que lo otro", y es que porqué no usan otra muletilla. No me gusta porque, en primer lugar me parece que es como utilizar el "este" o el "bueno" o el "em", y en segundo lugar, sólo terminan por hacer que el idioma español quede bloqueado ante la falta de creatividad de unos señores que tienen que tener contentos a todos, por aquello de más cosas en menos tiempo.
La segunda expresión es muy común y la ejemplifico: "sí me pasas la sal", "sí me cobras", "sí me das permiso". Me parece una expresión de mando, muy altanera pero queriendo ser muy "polite". O sea, hipócrita ¿sí me explico?
SOBRE LOS ANÓNIMOS
Hoy me llegó un mensaje de un anónimo en mi post sobre "Malos Hábitos" (ver: masteryoudas.blogspot.com/2007/10/un-grinch-regreso-al-cine-malos-habitos.html). Me caen gordos. Hablan y se escudan en un anonimato estúpido... y lo peor es que no argumentan sus quejas. Tache.
¿Y DESPUÉS DE TENACIOUS D?
Dr. Brown y yo terminamos de reír media hora después de que la película había concluido. La verdad quizás exagere, pero en fin, así somos los mexicanos (y los latinoamericanos, los españoles, y los italianos y muchos otros grupos), exagerados. "¿y ahora qué señor?", me preguntó. "Pues un bicho, ¿no o qué?", respondí y así bajamos las escaleras, mientras Dr. Brown recibía una llamada. Colgó. "Era PAco", "¿Por qué no le dijiste que viniera a jugar?", "dice que tiene examen de Francés". Y así fue, el buen paquitE! estaba estudie y estudie francés con su buena AMIGA, Cecilia Gomibaya, pero para el caso, le fue igual, de todas formas le dieron en toditita la torre. Total que fuimos caminando hacia las tierras de la diosa del billar, y volvió a sonar el teléfono de Dr. Brown. "Pinche Paco, dice que si ver una película con un amigo no me parece un poco gay". Pinche Paco, mejor se debería poner a estudiar.
La ronda del billar transcurrió con toda normalidad: Dr. Brown me estaba ganando 5 a 0. Bebimos una cerveza. Fumamos unos dos o tres cigarros (hay que economizar) y volvimos por otra ronda de juegos. Finalmente conseguí ganarle uno. Pero en fin, casi siempre parece que lo voy a derrotar, pero siempre pasa algo, es como las películas gringas, siempre pasa algo. De hecho, hay veces que siento que mi vida es un programa de televisión (ajá sí, al más puro estilo de The Truman Show). Dudo que alguien más sea tan paranóico como yo, pero si alguien más lo fuera, le diría que formáramos un sindicato para que nos paguen todo lo que nos deben después de 24 (¿24? ¡Madre mía!) de carrera artística. Total, Dr. Brown terminó por barrer los últimos pedazos de mi dignidad billarina y salimos del local (el cual prohibe ingerir bebidas alcohólicas, por cierto, y es que una vez Dr. Brown se sorprendió que, mientras él bebía una cerveza Victoria, yo pidiera un Boing de Guayaba, pero en ese momento no sabía que el letrero estaba ahí como mero requisito burocrático).
"¿Y ahora qué hacemos señor?", "Pues unas chelitas ¿no o qué?", y ahí estuvimos pensando qué lugar estaba cerca, fuera barato y sobre todo, fuera barato. Y pues no pudimos más que pensar en Mel's Bar, que está en Altos 9, sobre Extremadura. Caminamos un rato, espantamos el frío con una buena charla, nos reímos de un par de estupideces (hay veces que pienso que Jorge de Burgos tenía razón: la risa es provocada por la estupidez ¿o conocen alguna risa que no sea provocada por algo estúpido?) y finalmente, después de hacer la previa cita (porque este bar es muy exclusivo, conste) nos fuimos por las chelitas y ¡vámonos! Esperamos a Paco un buen rato. Hasta que llegó con su buen amigo ¿Daniel? ¿Jonas? ¿Arturo? ¿Iván? ¿El Greñas? Y comenzó la discusión y el abrumador río de bromas muy al estilo Paco y Compañía. Terminamos hablando sobre los ovnis que vio su amigo cuando estaba pacheco. Yo ya estaba muy cansado, por lo que terminé yéndome, aunque, según me informa Mel, todos se fueron un poquito después. Caramba, cómo se ve que ya somos de la clase trabajadora.
SOBRE UN PAR DE EXPRESIONES QUE ME CAEN GORDAS
Seré breve, las dos expresiones que me carcomen las orejas cada vez que las escucho son "y es que..." o "sí". Lo explico, la primera es utilizada por los periodistas. A cada rato andan diciendo "la señora terminó por violentar a su esposo, y es que fueron tantos años de maltrato...", "y es que son miles los daminificados", "y es que esto", "y es que lo otro", y es que porqué no usan otra muletilla. No me gusta porque, en primer lugar me parece que es como utilizar el "este" o el "bueno" o el "em", y en segundo lugar, sólo terminan por hacer que el idioma español quede bloqueado ante la falta de creatividad de unos señores que tienen que tener contentos a todos, por aquello de más cosas en menos tiempo.
La segunda expresión es muy común y la ejemplifico: "sí me pasas la sal", "sí me cobras", "sí me das permiso". Me parece una expresión de mando, muy altanera pero queriendo ser muy "polite". O sea, hipócrita ¿sí me explico?
SOBRE LOS ANÓNIMOS
Hoy me llegó un mensaje de un anónimo en mi post sobre "Malos Hábitos" (ver: masteryoudas.blogspot.com/2007/10/un-grinch-regreso-al-cine-malos-habitos.html). Me caen gordos. Hablan y se escudan en un anonimato estúpido... y lo peor es que no argumentan sus quejas. Tache.
lunes, 5 de noviembre de 2007
FaVula 3: El desarraigado
Hace algunos meses, ya casi años, Edgar, "locuaz" cofundador de la "locuaz" Cofradía de los Imbéciles, me dijo que sería interesante llevar a cabo lo que se conoce como periodismo de fantasía (la verdad no sé si así se conoce, pero a mí me late ese nombre), que se trata de, a partir de una noticia, dar la versión "real" que irónicamente estará plagada de irrealidades o de cosas inverosímiles o simplemente de un ángulo inexplorado, donde la prensa, al querer apegarse a lo objetivo y a los hechos, no llega a entrar y los descarta por resultarles comercialmente repulsivos.
En fin, hoy estaba ojeando en El Universal On line, y me encontré con la peculiar nota de que un presunto (si nos vamos a poner periodistas, hay que usar la jerga periodística, entre los que destacan adjetivos que se convierten en muletillas) narcotraficante se estrelló nada más y nada menos que en uno de los super túneles de Guadalajara, y así, sin paparazzi persiguiéndolo y sin deberla ni temerla, el muchachito terminó en la mortaja.
EL DESARRAIGADO
Juan Domínguez estaba harto. Había intentado todo lo que su poco coeficiente le había permitido, y sin embargo, seguía sintiéndose apático ante la imposibilidad de encontrar un trabajo que lo llenara económica y espiritualmente. Había intentado dar clases a unos niños de kinder, pero fue imposible batirlos pues los mocosos eran muy respondones y siempre se lo traían de bajada. Renunció y supo que la lotería estaba vendiendo unos calzoncitos de colores nada prosaicos y con conexión a Internet, "que serían el furor entre las muchachitas"; pero se vio enfrentado con la muralla burocrática que no le permitía ver si lo que le faltaba era un permiso para importarlos o que les importara darle el permiso. Desistió de esa vanalidad.
En seguida se encontró con un amigo, "mira, estoy iniciando una compañía, se trata de 'catadores de senos'", y por supuesto que Juan Domínguez no dijo que no y antes de que lo llamaran ya estaba afuera de la oficina de su amigo. Y ahí esperó y esperó y esperó y su amigo le marcaba al celular y le decía "no te preocupes Juanito, ya estamos haciendo las puertas de la oficina" o "no te preocupes Juanito, ahí espéranos, nada más compramos las tachuelas para colgar los cuadros de la oficina" o "no Juanito, tú no te desanimes, lo que pasa es que el chico que contratamos para que reclutara a las modelos, pues ya se tardó con el encargo y la verdad yo creo que vamos a tener que ir buscando a otro". Y entre pretextos y alargues, a Juan Domínguez se le fue cubriendo la esperanza y las ilusiones con polvo y botellas de refrescos vacías que los transeúntes tiraban a sus pies creyendo que era una jardinera descuidada, pues lo rodeaban pastos bravos y uno que otro diente de león.
Pero Juan Domínguez no dejaba que los embates del clima ni los chicles de los transeuntes ni las justificaciones de su amigo meyaran la promesa que se había hecho. Y ahí estaba, al pie de la oficina sin ventanas, ilusionándose, pensando todo lo que podría hacer con un puesto tan prometedor como el que le habían ofrecido, llenando su vacío con mundos llenos de riquezas, de felicidad, de un rayo de sol que iluminaba a cada criatura del orbe; porque este paso que estaba dando era el inició de miles, que como efecto dominó, terminarían llevando su buena suerte al resto de los habitantes del planeta.
La lluvia cayó y el seguía calentando su mente y sus huesos con fiestas que haría cuando recibiera su primera quincena. Los vientos soplaron y él echó raíces imaginando cómo serían las veinte casas que compraría y cómo las compartiría con su hermana y sus padres. El sol calcinó su cabellos, pero él refrescaba su vida con recuerdos de todo lo que había hecho en su vida, a partir de algo tan banal, tan fútil, tan trivial como ser "catador de senos", y había sido tal su éxito que las montañas de dinero, los millones de contratos y las decenas de empresas que tenía en la cabeza, las empezó a vender y emprendió el viaje de sus sueños, al lado de una dama que todavía no conocía pero que lo había hecho feliz por mucho tiempo, hasta que llegó el momento de hacer su testamento. Y entonces abrió los ojos y se dio cuenta que seguía ahí, parado, lleno de escombros, viendo pasar su vida como los automóviles que no dejaban de viajar enfrente de él.
Entonces todo se derrumbó. Un trueno llenó el espacio vació de su mente. Al imperio construido le cayó encima la noche, como una piedra enorme que jamás te dejará levantar porque te ha hecho añicos. La nostalgia por lo que nunca tuvo le hizo hervir tanto la sangre que no pudo llorar porque secó sus lágrimas. Y Juan Domínguez se fue de ese mundo, escoltado por el canto de los ángeles que despedían, con gemidos desgarradores, en una corte fúnebre, a todos los rescoldos de los sueños que abortaron y que abandoban su cuerpo por medio de lenguarazos y palabras que no encontraban sentido y unos ojos que no podían llorar y una garganta que no podía decir nada porque estaba demasiado apretada como para servir. Jamás sería famoso, jamás sería rico, y lo más importante, jamás sería feliz.
Subió a su bicicleta y decidió que utilizaría sus últimos ahorros para visitar el mar y morir ahí. Comenzó el viaje y toda su vida pasó enfrente de sus ojos, con una vividez que lo hizo llorar. No supo que hizo entonces, pero su cadena de pesadumbre se rompió cuando escuchó un pedazo de algo que derrapaba por la calle y se hacía añicos contra el muro de contención. Era lo que le faltaba, haber matado a alguien. No pudo más y decidió seguir su camino, quería terminar con esto de una vez por todas, quería que su muerte fuera como lo había planeado, aunque fuera eso. Y así lo hizo, jamás se enteró de que pudo ser famos, jamás se enteró de que pudo ser rico, y lo más importante, jamás se enteró de que pudo ser feliz, pues el hombre que había matado por accidente, era el jefe más temido y odiado del narcotráfico y ahora moría ahí, a manos de un iluso que lo único que quería era vivir su vida, a su modo.
En fin, hoy estaba ojeando en El Universal On line, y me encontré con la peculiar nota de que un presunto (si nos vamos a poner periodistas, hay que usar la jerga periodística, entre los que destacan adjetivos que se convierten en muletillas) narcotraficante se estrelló nada más y nada menos que en uno de los super túneles de Guadalajara, y así, sin paparazzi persiguiéndolo y sin deberla ni temerla, el muchachito terminó en la mortaja.
EL DESARRAIGADO
Juan Domínguez estaba harto. Había intentado todo lo que su poco coeficiente le había permitido, y sin embargo, seguía sintiéndose apático ante la imposibilidad de encontrar un trabajo que lo llenara económica y espiritualmente. Había intentado dar clases a unos niños de kinder, pero fue imposible batirlos pues los mocosos eran muy respondones y siempre se lo traían de bajada. Renunció y supo que la lotería estaba vendiendo unos calzoncitos de colores nada prosaicos y con conexión a Internet, "que serían el furor entre las muchachitas"; pero se vio enfrentado con la muralla burocrática que no le permitía ver si lo que le faltaba era un permiso para importarlos o que les importara darle el permiso. Desistió de esa vanalidad.
En seguida se encontró con un amigo, "mira, estoy iniciando una compañía, se trata de 'catadores de senos'", y por supuesto que Juan Domínguez no dijo que no y antes de que lo llamaran ya estaba afuera de la oficina de su amigo. Y ahí esperó y esperó y esperó y su amigo le marcaba al celular y le decía "no te preocupes Juanito, ya estamos haciendo las puertas de la oficina" o "no te preocupes Juanito, ahí espéranos, nada más compramos las tachuelas para colgar los cuadros de la oficina" o "no Juanito, tú no te desanimes, lo que pasa es que el chico que contratamos para que reclutara a las modelos, pues ya se tardó con el encargo y la verdad yo creo que vamos a tener que ir buscando a otro". Y entre pretextos y alargues, a Juan Domínguez se le fue cubriendo la esperanza y las ilusiones con polvo y botellas de refrescos vacías que los transeúntes tiraban a sus pies creyendo que era una jardinera descuidada, pues lo rodeaban pastos bravos y uno que otro diente de león.
Pero Juan Domínguez no dejaba que los embates del clima ni los chicles de los transeuntes ni las justificaciones de su amigo meyaran la promesa que se había hecho. Y ahí estaba, al pie de la oficina sin ventanas, ilusionándose, pensando todo lo que podría hacer con un puesto tan prometedor como el que le habían ofrecido, llenando su vacío con mundos llenos de riquezas, de felicidad, de un rayo de sol que iluminaba a cada criatura del orbe; porque este paso que estaba dando era el inició de miles, que como efecto dominó, terminarían llevando su buena suerte al resto de los habitantes del planeta.
La lluvia cayó y el seguía calentando su mente y sus huesos con fiestas que haría cuando recibiera su primera quincena. Los vientos soplaron y él echó raíces imaginando cómo serían las veinte casas que compraría y cómo las compartiría con su hermana y sus padres. El sol calcinó su cabellos, pero él refrescaba su vida con recuerdos de todo lo que había hecho en su vida, a partir de algo tan banal, tan fútil, tan trivial como ser "catador de senos", y había sido tal su éxito que las montañas de dinero, los millones de contratos y las decenas de empresas que tenía en la cabeza, las empezó a vender y emprendió el viaje de sus sueños, al lado de una dama que todavía no conocía pero que lo había hecho feliz por mucho tiempo, hasta que llegó el momento de hacer su testamento. Y entonces abrió los ojos y se dio cuenta que seguía ahí, parado, lleno de escombros, viendo pasar su vida como los automóviles que no dejaban de viajar enfrente de él.
Entonces todo se derrumbó. Un trueno llenó el espacio vació de su mente. Al imperio construido le cayó encima la noche, como una piedra enorme que jamás te dejará levantar porque te ha hecho añicos. La nostalgia por lo que nunca tuvo le hizo hervir tanto la sangre que no pudo llorar porque secó sus lágrimas. Y Juan Domínguez se fue de ese mundo, escoltado por el canto de los ángeles que despedían, con gemidos desgarradores, en una corte fúnebre, a todos los rescoldos de los sueños que abortaron y que abandoban su cuerpo por medio de lenguarazos y palabras que no encontraban sentido y unos ojos que no podían llorar y una garganta que no podía decir nada porque estaba demasiado apretada como para servir. Jamás sería famoso, jamás sería rico, y lo más importante, jamás sería feliz.
Subió a su bicicleta y decidió que utilizaría sus últimos ahorros para visitar el mar y morir ahí. Comenzó el viaje y toda su vida pasó enfrente de sus ojos, con una vividez que lo hizo llorar. No supo que hizo entonces, pero su cadena de pesadumbre se rompió cuando escuchó un pedazo de algo que derrapaba por la calle y se hacía añicos contra el muro de contención. Era lo que le faltaba, haber matado a alguien. No pudo más y decidió seguir su camino, quería terminar con esto de una vez por todas, quería que su muerte fuera como lo había planeado, aunque fuera eso. Y así lo hizo, jamás se enteró de que pudo ser famos, jamás se enteró de que pudo ser rico, y lo más importante, jamás se enteró de que pudo ser feliz, pues el hombre que había matado por accidente, era el jefe más temido y odiado del narcotráfico y ahora moría ahí, a manos de un iluso que lo único que quería era vivir su vida, a su modo.
domingo, 4 de noviembre de 2007
Un grinch vio Tenacious D

Cosqui había partido hacía el cumpleaños de su pequeño y no por eso menos monstruoso sobrino José, aka "yo niño Pipo", y entonces, me dije "nada de estar triste porque Cosqui nos ha dejado, vamos a seguir con el institucional día del billar" (cada jueves (al menos eso procuramos) nos juntamos el Brown y yo para desempeñarnos en un vistoso juego de billar). Así que me encaminé hacia el hogar de Dr. Brown y me puse a dar vueltas y vueltas y vueltas, pero fue imposible encontrar un triste lugar para aparcar el automóvil. De modo que tuve que dejarlo cerca de la UP, con el peligro de que el poli me dijera "¿Es usté estudiante joven?" y yo tuviera que replicarle "No, no, no, no podría, sólo vengo a ver a un doctor (Dr. Brown)" y entonces su cara de interrogatorio judicial se ablandara, "Ah bueno, así pus sí, si no ya le estaba (sic) yo (super sic) pidiendo que de favor que utilizara la (pinche, eso no lo dijo, pero seguro lo pensó) megatorre de estacionamiento que tienen ahí, si no luego los alumnos se andan quejando que 'oiga poli, ya me dieron un cristalazo, por qué no se fijó' y uno qué va a andarse fijando en si le dan un cristalazo o no, además está bien barato, mire usté, sólo 12 pesitos por todo el día", y yo, en tono conciliador, respondiera "Sí polí, es verdad, ya ni la amuelan. Que tenga un buen día", "Igualmente joven".
Encaminé mis pasos hacia la avenida de los Insurgentes. La atravesé lo mejor que pude, siempre cuidando mis pasos para evitar que algún desquisiado me llevara entre las llantas. Caminé una cuadra, dos cuadras, tres cuadras y finalmente llegué al lugar. Envié un mensaje a Dr. Brown, "ya llegué señor, estoy acá afuera", me contestó "ok señor, ahorita bajo". Así lo hizo. Y entonces, me di cuenta de que se me había hecho un poco temprano, porque generalmente los juegos de billar comienzan por ahí de las seis de la tarde. Así que decidimos matar el tiempo viendo una de las películas que más me han gustado en los últimos años: Tenacious D in the Peek of Destiny.
Hilarante y locuaz, no hay otra forma de definirla. Si alguien pensaba que era imposible ver un musical (con perdón de Vite y de toooooodos los amantes de los musicales del mundo) que valiera la pena verse sin la fastidiosa pose de todos los cantantes de musicales o sin las bobas canciones repetitivas y sosas que te hacen preguntar ¿cuándo terminará esto? a penas a los cinco minutos de iniciado el espectáculo, Tenacious D es una buena opción (bueno, así, a bote pronto, me vienen al cerebro un par de películas musicales que no resultan fastidiosas: Moulin Rouge y Dancing in the dark).
Las actuaciones de Jack Black y de Kyle Gass son buenas, y la trama, la forma en que se entreteje el hilo narrativo y se va construyendo una fina tela que describe a la perfección una historia irreal y hasta cierto punto impredecible, es simplemente excelsa. Bueno, la verdad es que son sólo unos cinco bloques los que se salvan, el resto es pura paja. De hecho, si ustedes así lo quieren, pueden ver toda la película (o casi toda, pero lo más importante y lo mejor) en la hermosa puerta que nos ha abierto You Tube al mundo.
Por otra parte, lo que destaca en esta película, no es sólo la forma en que se narra la historia, en donde se entreteje la visión de JB con la "realidad" que se maneja en la película, sino que son fascinantes las canciones que interpreta el fantástico (porque nació como un juego, una fantasía) grupo. La mejor de todas es Master Exploder, tiene potencia en las guitarras, una armonía precisa y pegajosa sin llegar a la vulgaridad del za za za, además de que la voz de JB es "increíble", dicho en palabras de Dr. Brown, toda una autoridad en lo que se refiere a la música.
Otro segmento que vale la pena ver sin ser molestado por el típico teléfono o porque las palomitas se acabaron o porque la vegija pide a grios que se le permita liberar la tensión, es la de Sasquatch. Ustedes no pregunten sólo observen y retuérzanse de la risa, o por lo menos retuérzanse de la rabia porque todo lo que dije fue tan ensalsado que a la hora de ver la película, lo único que ven son sombras de mis palabras. En fin, ¿para qué seguir con crónicas vanales? Yo sólo les doy la siguiente sugerencia: Véanla, porque como dice Pelé: "yo lo haría".
sábado, 3 de noviembre de 2007
Monstruos de papel 1
He aquí una pequeña colección que estaba en un blog al cual titulé "Monstruos de Papel". Espero que la disfruten...
MÚSICA

La música es una droga muy noble, pues te eleva hasta el infinito y no es tan cara...
LA ORUGA

Caminaba por las tierras Goyinas, cuando de pronto encontré a la mitad del piso de cemento y en tremenda insolación a una pobre oruguita. Quise ser buen ciudadano del mundo. Tomé una hojita y me acerqué a la oruguita. Primero se la puse enfrente, para que caminara un poquito y se subiera. Al ver la hoja, se dio media vuelta. Volvía a poner la hojita enfrente de ella y volvió a dar media vuelta. Al tercer intento pensé que sería buena idea poner la hojita y con una varita empujar a la oruguita. Pero no contaba con que la oruga tenía sus modos. Cuando la traté de empujar hacia la hoja, se encrespó y su tamaño se hizo el doble y escuché clarito que me decía, mientras me enseñaba sus fauces, "¡ya cabrón, déjame en paz!". Dejé a la oruga, ojalá se la hayan comido...
DESESPERACIÓN

Cuando el mundo se cierra, lo quieres abrir a gritos...
DOS FACES

Criatura de mil faces; unas lloran con lágrimas, otras con carcajadas...
EL PODER DE LAS PALABRAS

JUSTINO Y MACARIO

¿Qué vieron Justino y Macario? Eso todavía me intriga, sobre todo pensar si temían por ver: 1) lo que yo pensaba mientras los dibujaba, 2) algo que estuviera detrás de mí mientras los dibujaba o 3) o por mirar mis ojos mientras los dibujaba...
LA SELVA

Una hoja de papel, un mundo abierto...
I'M BLOODY FUCKED

MUSA

Mi musa, sal del papel y arranca mis demonios con tus besos...
MÚSICA

La música es una droga muy noble, pues te eleva hasta el infinito y no es tan cara...
LA ORUGA

Caminaba por las tierras Goyinas, cuando de pronto encontré a la mitad del piso de cemento y en tremenda insolación a una pobre oruguita. Quise ser buen ciudadano del mundo. Tomé una hojita y me acerqué a la oruguita. Primero se la puse enfrente, para que caminara un poquito y se subiera. Al ver la hoja, se dio media vuelta. Volvía a poner la hojita enfrente de ella y volvió a dar media vuelta. Al tercer intento pensé que sería buena idea poner la hojita y con una varita empujar a la oruguita. Pero no contaba con que la oruga tenía sus modos. Cuando la traté de empujar hacia la hoja, se encrespó y su tamaño se hizo el doble y escuché clarito que me decía, mientras me enseñaba sus fauces, "¡ya cabrón, déjame en paz!". Dejé a la oruga, ojalá se la hayan comido...
DESESPERACIÓN

Cuando el mundo se cierra, lo quieres abrir a gritos...
DOS FACES

Criatura de mil faces; unas lloran con lágrimas, otras con carcajadas...
EL PODER DE LAS PALABRAS

JUSTINO Y MACARIO

¿Qué vieron Justino y Macario? Eso todavía me intriga, sobre todo pensar si temían por ver: 1) lo que yo pensaba mientras los dibujaba, 2) algo que estuviera detrás de mí mientras los dibujaba o 3) o por mirar mis ojos mientras los dibujaba...
LA SELVA

Una hoja de papel, un mundo abierto...
I'M BLOODY FUCKED

MUSA

Mi musa, sal del papel y arranca mis demonios con tus besos...
jueves, 1 de noviembre de 2007
Porque voy a comentar y algo más...
Pido una disculpa a los pocos lectores que se den vueltas por aquí. Supongo que quizás hallan sido tan pocos que no se dieron cuenta de mi error, pero no importa, de todos modos me disculparé por haber prometido publicar ciertos días y de buenas a primeras mandé esa agenda al carajo. Hoy tocaba "postear" un comentario. Así que, después de haber escrito el último cuento de la saga "Crónicas de las tierras goyinas", me dispongo a escribir sobre un par de palabras que usan mucho en los esloganes publicitarios y en las fonditas de la esquina.
Seguramente muy pocos de ustedes no han escuchado en la radio o visto en los espectaculares de cualquier arteria polvosa y psicótica de esta ciudad el clásico "porque" en una frase. Me explico: "porque todos tenemos gustos diferentes, Ibero Radio" bla bla bla. No digo que esté mal dicho, pero a mi muy peculiar forma de ver las cosas, está 1) muy choteado ese "porque" y la verdad 2) hace que se vea mediocre aquél que se está anunciando de esa forma.
´
¿Por qué (aquí sí aplica, conste) no ser directos y olvidarnos de esa figura semántica que implica "convencer" al que escucha o lee, que "lo siguiente que voy a decir es una razón por la cual me tienes que identificar, comprar, distinguir, evidenciar, etcétera, etcétera? ¿Por qué los "publicistas" y los genios creativos no se dan cuenta de que eso ya no va? Si van a convencer, que sean directos. ¿Cómo se escucharía la renombrada frase "todos tenemos un Jetta... por lo menos en la cabeza" con un pinche "porque" al principio? ¿O qué tal "Porque es con el cariño de siempre"? Nel, se escucha del nabo.
Y por otra parte, también hago patente mi inconformidad con las tienditas y cocinas económicas que con el fin de hacernos ver que tienen una gran diversidad de objetos comerciables y que te pueden sorprender, al final de sus infinitas listas "Rica Pancita, Sopes, Panvasos, Tacos de guizado... y algo más". ¡Ah que la chancla! ¡Y "algo más"! ¿Qué es ese algo más? Pero en fin, desde mi butaca, aquí, en blogolandia les pido de la manera más atenta a los rotuleros y publicistas mediocres que ya se alejen de esa pinche modita de andar utilizando las palabras "porque" y "algo más" de sus exitosísimas campañas y changarros. ¡He dicho!
Seguramente muy pocos de ustedes no han escuchado en la radio o visto en los espectaculares de cualquier arteria polvosa y psicótica de esta ciudad el clásico "porque" en una frase. Me explico: "porque todos tenemos gustos diferentes, Ibero Radio" bla bla bla. No digo que esté mal dicho, pero a mi muy peculiar forma de ver las cosas, está 1) muy choteado ese "porque" y la verdad 2) hace que se vea mediocre aquél que se está anunciando de esa forma.
´
¿Por qué (aquí sí aplica, conste) no ser directos y olvidarnos de esa figura semántica que implica "convencer" al que escucha o lee, que "lo siguiente que voy a decir es una razón por la cual me tienes que identificar, comprar, distinguir, evidenciar, etcétera, etcétera? ¿Por qué los "publicistas" y los genios creativos no se dan cuenta de que eso ya no va? Si van a convencer, que sean directos. ¿Cómo se escucharía la renombrada frase "todos tenemos un Jetta... por lo menos en la cabeza" con un pinche "porque" al principio? ¿O qué tal "Porque es con el cariño de siempre"? Nel, se escucha del nabo.
Y por otra parte, también hago patente mi inconformidad con las tienditas y cocinas económicas que con el fin de hacernos ver que tienen una gran diversidad de objetos comerciables y que te pueden sorprender, al final de sus infinitas listas "Rica Pancita, Sopes, Panvasos, Tacos de guizado... y algo más". ¡Ah que la chancla! ¡Y "algo más"! ¿Qué es ese algo más? Pero en fin, desde mi butaca, aquí, en blogolandia les pido de la manera más atenta a los rotuleros y publicistas mediocres que ya se alejen de esa pinche modita de andar utilizando las palabras "porque" y "algo más" de sus exitosísimas campañas y changarros. ¡He dicho!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)